Me alegra que hagan lío

De la Homilía de nuestro Obispo en la clausura de Invasión de Pueblos – Lobería 2013

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Este fin de semana, se realizó en Lobería, la 45° “Invasión de Pueblos”, el encuentro anual de los jóvenes de la Iglesia Católica de Mar del Plata, en esta oportunidad bajo el mismo lema de la Jornada Mundial de la Juventud, “Vayan y hagan discípulos en todas las naciones”. Los participantes sumaron casi 950, provenientes de todas las ciudades que conforman la diócesis local: Mar del Plata, Balcarce, Miramar, Coronel Vidal, General Pirán, Madariaga, Pinamar, Villa Gesell, Necochea, Quequén, La Dulce y Juan N. Fernández.

 

El obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino estuvo presente durante todo el encuentro junto a los jóvenes que participaron de actividades formativas, de reflexión y de misión que se iniciaron el viernes a las 18 y culminaron el domingo a las 17. “Éste es para mí uno de los momentos más esperados. La visión de tantos jóvenes juntos, de tantos centenares de chicos y chicas que tienen ganas de ser mejores discípulos y misioneros de Jesucristo, me alegra el corazón y me abre a la esperanza. Y para ustedes debe ser una experiencia inolvidable, no sólo por el número, sino ante todo por la calidad de su encuentro con Cristo dentro de su Iglesia”, inició el obispo en su homilía de la misa del sábado por la tarde.

“Quiero que me ayuden a renovar la Iglesia en su impulso misionero. Ahora que los veo a todos juntos en torno al altar de la Eucaristía vuelvo a insistir. Para que podamos cumplir con el mandato de Jesús, hay condiciones previas”, explicó monseñor Marino y luego de ello les esbozó a los jóvenes algunas preguntas para crecer como discípulos y misioneros de Jesús, sobre el conocimiento de la fe, la participación en la eucaristía y la confesión, la sensibilidad ante problemas del prójimo, el compromiso, entre otros.

Más adelante, el obispo les recordó a los casi 950 jóvenes presentes, “nuestro papa Francisco los ha invitado repetidas veces a ir contra la corriente, a ‘hacer lío’. Literalmente les ha dicho: ‘Hagan lío. Quiero lío en sus diócesis. No se queden encerrados en sus comunidades’. Este ir contra la corriente y este hacer lío sólo será posible si ustedes primero dejan de ser flojos y se vuelven fuertes, dejándose fortalecer por la gracia del Espíritu Santo que les quiere regalar Jesucristo, como se la reg

aló a sus apóstoles en Pentecostés”. “Con algo de humor les digo que, si entienden así las palabras de nuestro papa, no me asusta para nada que “hagan lío” en mi diócesis, antes bien me alegra. Necesitamos jóvenes de fuertes convicciones y capacidad de compromiso con su fe cristiana. Capaces de luchar contra ciertas mentiras de la cultura que los envuelve. Por eso, junto con el papa Francisco, también yo les digo: Háganse valer, luchen por sus valores. No se dejen excluir”, enfatizó concluyendo Marino.

El trabajo de los jóvenes durante estos dos días, se divide de acuerdo a las edades, de los 15 a los 17 y los que tienen más de 18 años. Los expositores fueron los presbíteros Román Bustinza y Pablo Bosisio, y Verónica Rubí quien desde hace unos meses volvió de haber estado de misión en Mozambique. Ellos trabajaron sobre temáticas misioneras, pero también se refirieron al testimonio de los jóvenes cristianos y el protagonismo en la sociedad actual. Hubo un tiempo para visitar las casas de Lobería llevando un mensaje de fe y también de música, encuentro y sobre todo mucha alegría juvenil.

“La verdad que la invasión la viví re bien. Para mí, este es un encuentro espiritual de jóvenes, donde nosotros tenemos que salir a evangelizar, y a mostrar a la gente qué es la Iglesia, quienes la conforman, y por sobre todas las cosas, hacerla crecer”, resaltó con alegría Federico Pineda, 22 años de Necochea.

Por su parte Emanuel Chate, de 23 años, necochense, participó en la Invasión de Pueblos, tocando con su banda “Mar adentro”. “Me da mucha alegría, cada vez veo más jóvenes con ganas de pelear por esto que es algo tan lindo. A invasión voy a disfrutar, a divertirme con chicos de otro lado que compartimos este sentimiento y este camino siguiendo a Cristo”. Camila Martínez Jensen, 19 años, también integrante de la banda señaló, “me llevo una satisfacción enorme, porque pude ver que cuando uno se deja utilizar, o mejor dicho deja que Dios nos use como medios para anunciarse transmitís algo diferente, y yo lo sentí realmente”.

Por último, Eduardo Berner Cobos, 21 años, consideró que el encuentro “estuvo genial. Las charlas de los niveles espectaculares, la gente nos recibió y atendió re bien… Venimos a invasión porque hacemos cosas de jóvenes. Somos la iglesia joven y vivimos este encuentro como somos, no simulando ser de otra forma”.

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